Alvear, pionero en el largo de ficción

25.03.2014 11:13

Cinematográfica Payén se llamó el sello alvearense al que históricamente se le adjudica el haber producido el primer largometraje argumental íntegramente mendocino: la comedia dramática rural La chacra de Don Bautista. Filmado en la misma General Alvear y con actores de la zona, el film se proyectó por primera vez el viernes 16 de setiembre de 1938, a las 21.15, en el Cine Teatro Casa España.

Así lo anunciaba el periódico Nueva época, desde un aviso publicitario en el que además se especificaba que tal largo (el corte de estreno habría sido de 90 minutos) iba a ser precedido por Donde comienza el norte, un film del perro Rin Tin Tin, figura de la Warner, y por un noticiero de Payén, titulado Noticiario alvearense, pionero en el rubro. Esa cinta informativa incluía: la Jura de la Bandera por el Regimiento 7° de Caballería, una Misa de Campaña, el desfile escolar del 25 de Mayo, la actuación del Teatro Infantil Rayito de Luz, el mitín semanal pro-ambulancia organizado por el Centro Español, las carreras de bicicletas 25 de Mayo y 9 de Julio y las romerías del 25 de Mayo.

La chacra de Don Bautista fue dirigida por Atilio Piacenza, a partir de un argumento compartido con Amado Sad, que giraba en torno de tópicos típicos de la época, como el choque entre patrones y peones y el amor obviamente no correspondido entre la chinita de turno y el abusador estanciero (también de turno).

La cámara –una Kodak de 16 mm.- estuvo a cargo de Diab Raüe, quien se despachó con numerosas tomas de los exteriores alvearenses, donde transcurre íntegramente el film. El trío Piacenza-Sad-Raüe confirmaba lo que sucedía en otros sitios del país, con Buenos Aires a la cabeza: la sangre inmigratoria como quintaesencia de una actividad que exigía una voluntad de hierro para construir todo desde la nada.

Sad era una especie de hombre-orquesta, una suerte de Enrique Telémaco Sussini de Mendoza. Fue diputado por el PD, frecuentó el teatro y la literatura y, junto a Oscar Rosso, fundo Radio Difusora. A Piacenza lo tentaba todo lo artístico si bien provenía de una actividad bastante diferente: era mecánico dental. Raüb, por su parte, había dejado su Siria natal y la aventura lo trajo hasta acá.

Unas pocas reuniones en la biblioteca Domingo F. Sarmiento (Sad había sido uno de sus fundadores) bastaron para cerrar la idea de montar la empresa, nacida oficialmente el 19 de abril de 1938. Además del terceto, fueron socios fundadores: Javier Morán, Leo Brovedani, Juan F. Giménez, Ernesto Fernández, Nicomedes Sad, Oscar Rosso, Miguel Otero Alric y Remigio Bergós.

Con su film debut no les fue nada mal. Recuperaron lo invertido y recibieron buenas críticas en un ámbito como el porteño, siempre reticente hacia lo proveniente de lo que ellos llaman interior. No obstante, los problemas no tardarían en llegar.

Payén se constituyó con esta experiencia en el primer intento de montar una industria cinematográfica en Mendoza. Pero como pasa muchas veces, el empuje y el esfuerzo iniciales no alcanzaron, se fueron diluyendo y, como más tarde ocurriría con Film Andes, aunque a otra escala, las desavenencias entre socios no tardarían en llegar.

Atrás, y solo para el recuerdo, quedaba el esperanzador texto que se difundió a propósito del estreno de La chacra…: “Esperamos que el público sepa apreciar este esfuerzo y estimularlo para que en un futuro cercano se cumplan los deseos de personas que quieren dotar a este progresista departamento de un estudio cinematográfico con elementos modernos, colocando así a Alvear a la cabeza de Cuyo en el séptimo arte”.

El elenco de La chacra de Don Bautista fue conformado sobre la base de las figuras del grupo teatral Payén –surgido en 1934- e integró a Oscar Rosso, Roberto Sampirisi, Silvia Pérez, Filo Fozatti, Remigio Bergós y el mismo Sad, en los papeles principales. El reparto de apoyo incluyó a Hermelinda Alvarez, Carlina Ferreyra, Ernesto Fernández, Carlos Garone, Rosita Pérez, Marcela Matto, Pepa Otin, Nicomedes Sad, Juan Giménez, Francisco Javier Morán, Damasio Pino, el trío Pampa, y los actores-niños Ethel Caratti, Marina y N. Alvarez.

Esta Compañía Filmadora de General Alvear –tal como se la denominaba a Payén- produjo además el film El poroto trágico, protagonizado por el gerente de la tienda El Barato Argentino, José López. De esa experiencia no ha quedado ningún registro. En tanto, la película gauchesca El resero solo llegó hasta la instancia del guión.

Rescatada para su restauración y exhibición por Proyecto Celuloide, la iniciativa que capitanea Sergio Sánchez, La chacra de Don Bautista se ha podido ver nuevamente, luego de tantas décadas y aunque no con el metraje original, en diferentes ciclos especiales o de revisión.

 

Fausto J. Alfonso