La paz y lo letal tienen cuerpo de mujer

05.11.2014 19:40

SANTA FE. Argentino de Artes Escénicas 2014. De mujeres, cruces y mujeres que se entrecruzan. Así podría sintetizarse la segunda noche de este tradicional encuentro organizado por la Universidad Nacional del Litoral. Noche que puso el acento en la fusión de lenguajes escénicos y en el cuerpo femenino como motor para el entendimiento, pero también como arma letal contra la virulencia de ciertas actitudes y lenguajes machistas.

Abrió la jornada Quiasma (foto superior), creación colectiva ganadora de la convocatoria de proyectos coreográficos El Cuerpo Todo, organizada por la Secretaría de Cultura de la UNL. El título en cuestión remite justamente a un vocablo que significa entrecruzamiento, propio de la biología y muy usado en genética.

En clave de danza contemporánea y en la modalidad de intervención (prevista en principio para la explanada del Teatro Municipal y, lluvia mediante, trasladada al hall de la misma sala), Quiasma es un juego en estado puro, con todo lo de azar que ello implica. En él se busca la aceptación del otro, la integración a un grupo y la celebración grupal como fin último, en esta ocasión con explícita invitación al público.

En principio, el desencuentro y el rechazo surgen como consecuencia lógica del miedo a lo desconocido y del individualismo. Pero la tolerancia y la búsqueda de la armonía terminan imponiéndose luego de que el diálogo físico lima los bordes de la resistencia con movimientos amigables, seductores y creativos. El cuerpo se transforma en un mediador para la paz y para compartir emociones esenciales.

Minutos después de Quiasma, una explosión de vigor, color, expresividad y sentido se apoderaría de la Sala Marechal. Y es que allí, Moralamoralinmoral (foto inferior) iba a pulverizar, desde una mirada implacable, varios preconceptos respecto de las mujeres, del mundo que aún hoy se les quiere imponer y también de cierto arte contemporáneo vacío de contenido.

Tomando elementos del teatro y de la danza, cuatro actrices/directoras sacuden la escena con una seguidilla de acciones vertiginosas, nunca superfluas y -algo que atraviesa todo el espectáculo- graciosas hasta lo doloroso. Temas que se presumen muy discutidos en la sociedad, aunque mayormente se los trate con caras circunspectas en rutinarias charlas políticamente correctas (violencia de género, aborto, entre otros) encuentran aquí una ilustración que al mismo tiempo resulta desenfadada y espeluznante.

Como bien apunta el programa de mano, hay una “estética de cotillón” que le da un aire visual fresco a una atmósfera por demás caldeada. La espuma en aerosol, una guirnalda, los globos, adornan el horror de un régimen militarizado, que exige de las intérpretes una inversión de energía inversamente proporcional a los escasos 50 minutos que dura la propuesta. Las chicas no tienen respiro, y la creatividad tampoco. Los escasos textos son cañonazos cargados de ironía y los entrecruzamientos de los cuerpos (para volver al origen de la nota) habla de una mecanización de lo físico que confundió lo moral con lo inmoral hasta convertirlo en amoral.

Es cierto -como señaló un respetado colega a la salida del espectáculo- que tiene todos los ingredientes para ser considerado un espectáculo canchero, de esos que escarban en los problemas del ciudadano (aquí ciudadana) urbano con desfachatez, palabras gruesas dichas sin atenuantes y desnudos que saltean la búsqueda erótica directa en tren de histeriqueo hacia el público.

Pero ese “supuesto o presupuesto cool” está puesto aquí en jaque por la misma problemática citada, que excede la urbanidad y se adentra en sus zonas más oscuras desde un humor corrosivo. Entonces, el resultado bien puede ser visto, entre otras cosas, como una parodia. Dicho de otro modo, a canchero: cancheras y media.

 

Fausto J. Alfonso

 

Fichas:

Quiasma. Santa Fe. Creación colectiva. Intérpretes: Fabiana Sinchi, Patricia Álvarez, María Laura Varela, María Fernanda Yábale, Sara Krumm, Aimé Luna, Stefanía Macua, Carolina Gavazza. Música: Gonzalo Castelo. Vestuario: Melisa Guerrero, Lucía Galán.

Moralamoralinmoral. Buenos Aires. Actuación y dirección: Milva Leonardi, Marta Salinas, Agustina Fitzsimons, Brenda Carlini. Asistente general: Julieta Ciochi. Escenografía y vestuario: Mariana Tirantte. Diseño de luces: Matías Sendón. Asistente de iluminación: Sebastián Francia.