Canciones para nuestros gobernantes

24.12.2019 00:41

Por Fausto J. Alfonso

 

Luis Aguilé y Patxi Andión son –o fueron- como el agua y el aceite. Como la cal y la arena. Como la fresa y el chocolate. Queda en cada lector decidir quién era qué. Aguilé siempre fue un personaje muy bizarro. De muy joven ya era ídolo en Cuba. Hizo una pequeña fortuna en la isla, pero con la Revolución optó por partir. La plata se tenía que quedar, pero el Che lo ayudó a sacar un poco más de lo permitido. Así dicen. El resto lo repartió entre sus amigos del lugar. Andión, vasco por adopción, madrileño de nacimiento, siempre estuvo a la sombra de Serrat, Django, Sabina, Aute, etcétera. Por eso el sol no le quemó la cabeza y hasta último momento mostró su lucidez de voz ronca y su poesía desprovista de cualquier adorno.

Aguilé era argentino, aunque todos creían que era español. Andión era español, pero por lo terco, combativo y a veces mala onda, bien podría haber sido argentino. Al primero se lo asocia con lo romántico, pero puesto a criticar… Al segundo, con sus letras polémicas, incómodas, de espíritu casi anarquista, pero puesto en amoroso… Luis murió hace diez años; Patxi hace ni una semana. Aguilé le cantó a Mirtha y flirteó (sí, flirteó) con Mariquita Gallegos. Andion se casó con la bella más bella de los ’70, la Miss Universo Amparo Muñoz, y hasta hizo un film con ella: La otra alcoba.

Aguilé fue popularísimo y, sobre el final de sus días, un marginal que hacía de sí mismo al lado de Capusotto. Andión siempre en la cornisa, con un espasmo de estrellato allá por los ’70. Ambos tenían muchas otras habilidades -artísticas y no- que excedían la composición y el canto. Y que no vienen al caso.

Lo que sí importa, aquí y ahora, en esta Argentina de la corrupción y el maestro mal pago, son dos canciones que deberían fijarle el Norte a nuestros gobernantes. No sin antes explicarles de qué se trata el Norte. Para no confundirlo con… el Norte. Que aunque se escriban y pronuncien igual son dos cosas diferentes. Mire y vea.

Señores gobernantes: anoten. Tarea para la casa. Escuchar una y mil veces las siguientes canciones.

 

Señor Presidente, de Luis Aguilé. Que dice así:

Yo soy un ciudadano, común y corriente, sólo tengo un voto,
Que usted me ha pedido, como a tanta gente, a la que ha convencido.
Y yo se lo he otorgado, esperando confiado, a que llegue ese día,
En que vea cumplido, al pie de la letra, lo que ha prometido.
Sé muy bien que no es fácil, gobernar todo un pueblo, sin tener problemas,
Repartir la riqueza, llevándole a todos, el pan a sus mesas.
Y vamos a esperar, que usted pueda lograr, sin hacer excepciones,
Que a la cárcel irán, los que deben pagar, todas sus corrupciones.

Que se imponga la Ley, no queremos perder nuestra forma de ser.
Somos gente de paz, que no tenga ocasión, de ganar el ladrón.
Porque usted nos juró. ¡Proteger la Nación!

Me han venido a encuestar, porque quieren saber, qué esperamos de usted.
Que la inseguridad, con la que hay que acabar, sea una prioridad.
No sigamos igual, esto va para mal, hay que entrar en razón,
Esto debe cambiar, venga usted a gobernar, con firmeza y acción.
Usted irá protegido, entre luces y motos, por la policía,
Y nosotros estamos, expuestos al crimen, de noche y de día.
No se puede salir, no se puede vivir, de una forma decente,
Ya no somos nación. Ahora somos el Reino de los Delincuentes.

Que se imponga la Ley, no queremos perder nuestra forma de ser.
Somos gente de paz, que no tenga ocasión, de ganar el ladrón.
Porque usted nos juró. ¡Proteger la Nación!

Cuando llegue a mandar, no sólo ha de ayudar, a los de su partido,
No se quiera quedar, para toda la vida, como un elegido;
No se deje llevar, por esa tentación, de cambiar la Nación;
Y arreglar a su hechura, y a su conveniencia, la Constitución.
Y ahora sólo le pido, que mi humilde voto, no caiga en su olvido;
Cuando asuma el poder, tiene a mano la gloria, y entrar en la historia.
No nos mienta jamás, no use la demagogia, engañando a la gente.
Cumpla usted con honor, va con todo respeto, Señor presidente.

https://www.youtube.com/watch?v=a8VLXlFpyzs

 

Y El maestro, de Patxi Andión. Que reza:

Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
viene el problema del pueblo
viene el maestro
el cura cree que es ateo
y el alcalde comunista
y el cabo jefe de puesto
piensa que es un anarquista

Le deben 36 meses
del cacareado aumento
y el piensa que no es tan malo
enseñar toreando un sueldo
en el casino del pueblo
nunca le dieron asiento
por no andar politiqueando
ni ser portavoz de cuentos

Las buenas gente del pueblo
han escrito al menisterio
y dicen que no está claro
como piensa este maestro
dicen que lee con los niños
lo que escribió un tal Machado
que anduvo por estos pagos
antes de ser exilado

Les habla de lo innombrable
y de otras cosas peores
les lee libros de versos
y no les pone orejones
al explicar cualquier guerra
siempre se muestra remiso
por explicar claramente
quien venció y fue vencido

Nunca fue amigo de fiestas
ni asiste a las reuniones
de las damas postulantes esposas de los patrones

Por estas y otras razones
al fin triunfó el buen criterio
y al terminar el invierno
le relevaron del puesto
y ahora las buenas gentes
tienen tranquilo el sueño
porque han librado a sus hijos
del peligro de un maestro

Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
se marcha, se marcha el padre del pueblo
se marcha el maestro.

https://www.youtube.com/watch?v=jRXJA9sQ4p0